Entradas

abdominoplastia masculina

Dudas comunes sobre la abdominosplastia.

La abdominoplastia es una cirugía que se realiza para devolver su aspecto al abdomen, como su nombre indica, eliminando el exceso de piel y grasa abdominal, y corrigiendo la flaccidez muscular de la zona, que en ocasiones puede deberse tanto a los embarazos como a las ganancias y pérdidas de peso. Con la abdominoplastia, el cirujano plástico y estético busca devolver una imagen física bella pero consecuente a esa parte del cuerpo humano. Tiene un fin estético, sí pero también un fin reparador como es el de corregir un aspecto irregular que puede tener muchos motivos en su aparición.

¿Influye la cicatriz de la cesárea?

La cicatriz de la cesárea no influye en una abdominioplastia. Ya son muchas las operaciones realizadas en este ámbito y no tiene un impacto sobre la misma.

¿Cómo es la cicatriz?

La abdominoplastia deja una cicatriz variable que se regulariza con el tiempo y se desvanece poco a poco en función de cada persona. Suelen ser marcas bajo en el ombligo, en el pubis y en las ingles, variando un poco en función de la intervención.

Postoperatorio

Tras la operación se colocará una faja de compresión que se deberá dejar a lo largo de un mes y siguiendo siempre los parámetros dictados por el médico. Al realizarse bajo anestesia general y con el criterio médico lo habitual es permanecer 24 horas en el centro médico y los efectos posteriores no deberían impedir que participara de su vida laboral entre la primera y la segunda semana tras la intervención.
Es posible que sienta que la zona esté inflamada tras los primeros días pero la sensación remitirá con el tiempo.

Embarazo

Lo ideal es plantearse la abdominioplastia después del embarazo para que la musculatura no se vea afectada y no tenga problemas posteriores.

No sirve para perder peso

La abdominosplastia no es un tratamiento de pérdida de peso ni de eliminación de grasa (liposucción) sino de corrección de una zona corporal muy concreta, el abdomen, una vez que se ha alcanzado la forma y peso ideales. Ese es el valor de esta intervención dado que permitirá reparar estéticamente la zona concreta.

abdominoplastia

Abdominoplastia tras el embarazo.

Tras el embarazo es habitual observar consecuencias en la forma física de la madre, y no todo el mundo tiene el mismo cuerpo y capacidad de regeneración para conservar esa forma anterior al parto. En muchas ocasiones se denota en flaccidez abdominal y estrías.

En la mayoría de los casos se recomienda que la abdominoplastia  es adecuada para personas que están seguras de que no van a tener más hijos después. Podría tener repercusiones para con la propia abdominoplastia y ésta influir a su vez en el siguiente embarazo.

El objetivo del cirujano plástico y estético será siempre realizar un reconocimiento para observar la presencia y cantidad de grasa, el tono de la pared muscular y cuantificar la piel sobrante para repararla en la operación.

Lo ideal suele ser esperar entre 6 y 12 meses después del parto para que vuelva a su estado basal y así los tejidos se asienten. Eso hará que la abdominoplastia sea más precisa y no dependa de posteriores evoluciones del cuerpo que puedan darse. Si se ha ido con cuidado y siguiendo las recomendaciones oportunas durante el parto para con la dieta siempre se podrá intervenir de forma más óptima en cuanto a corrección se refiere (no es lo mismo corregir 5 o 7 kilos que 15).

Por supuesto factores que influyen en las valoraciones de la abdominoplastia postparto son el historial de la paciente y los hábitos (debe dejar el tabaco si se diera el caso, semanas antes de la intervención).

La intervención en sí se realiza bajo anestesia general. Os dejamos en este enlace toda la información sobre la misma que tratamos en otro post anterior.

abdominosplastia antes y después

Antes / Después-Abdominoplastia

 

Abdominoplastia: recuperar el vientre perfecto.

La abdominoplastia es una cirugía que se realiza para devolver su aspecto al abdomen, como su nombre indica, eliminando el exceso de piel y grasa abdominal, y corrigiendo la flaccidez muscular de la zona, que en ocasiones puede deberse tanto a los embarazos como a las ganancias y pérdidas de peso. Con la abdominoplastia, el cirujano plástico y estético busca devolver una imagen física bella pero consecuente a esa parte del cuerpo humano.

Para ello los candidatos ideales son aquellos hombres y mujeres que por distintos motivos, pese a sus esfuerzos, no consiguen reducir la acumulación remanente de grasa de su abdomen.

En ocasiones a esta abdominoplastia o a la mini abdominoplastia puede asociarse una liposucción que mejore el aspecto del conjunto y quede más consecuente de forma anatómicamente armónica.

Este tipo de intervención se realiza con anestesia total y en quirófano, bajo estrictas condiciones de asepsia, que es lo que se demanda a un buen cirujano plástico y estético, para sus intervenciones.

Por supuesto, al ser la abdominoplastia realizada por un cirujano plástico y estético debidamente cualificado y colegiado una intervención compleja y seria, el buen profesional determinará junto a usted cuál es la figura anatómica óptima, qué se debe buscar y el procedimiento a seguir, determinando el tipo de anestesia y la necesidad de ingreso en la clínica u hospital pertinentes para la intervención.

El procedimiento de la abdominoplastia

Habitualmente realizado bajo anestesia general, la abdominoplastia suele durar entre dos y cuatro horas dependiendo de la corrección, y parte de una incisión de una cadera a otra, que permitirá el acceso a los músculos abdominales a corregir, tensándolos y uniéndolos. El ombligo también es tratado, puesto que hay que realizar una incisión alrededor y recolocar para que quede armónico en su lugar procedente. Se extirpa la piel sobrante, y se procede, finalmente, a la sutura de cierre.

Tras la cirugía pueden sentirse algunas molestias y experimentar inflamación y, ocasionalmente, dolor, controlado con medicación. Su cirujano plástico y estético le dará instrucciones pertinentes para su aseo personal y el cambio de vendajes. Deberá comenzar a caminar lo antes posible, y se le puede recomendar, en un tiempo prudente, una serie de ejercicios para reducir la inflamación y disminuir la posibilidad de formación de trombos venosos y tonificar de nuevo los músculos. Pero los ejercicios de mayor intensidad deben evitarse hasta que se especifique.