El postoperatorio de la cirugía plástica y estética

La cirugía plástica y estética tiene su mayor índice de peticiones de intervención por parte de pacientes hacia los meses que comprenden el periodo primaveral. Esto se debe, esencialmente, a que se desea aprovechar esos meses para tener tiempo a estar perfectamente en la temporada de verano, momento de mayor lucimiento personal, en los casos en los que la estética prima.

El tratamiento postoperatorio, que varía en función de cada tipo de intervención, es necesario observarlo siguiendo todas las medidas que dictamine el profesional cualificado que ha realizado la intervención y que serán esas medidas que lleven a una buena curación y cicatrización de dicho paso por el quirófano, así como de las intervenciones más ambulatorias.

La elección de esas fechas para las intervenciones también tienen mucho que ver, mediante asesoramiento por los profesionales debidamente cualificados, con la exposición a la luz solar y la influencia del calor y la molestia que puede suponer en los procesos de cicatrización.

En el caso del postoperatorio de las cirugías de intervención facial, que son de las más demandadas, junto con otras tales como la rinoplastia, la blefaroplastia y los tratamientos no quirúrgicos, su postoperatorio suele fijarse en torno al mes. A ello se une la presencia de una férula que se retirará según el criterio del profesional, pero que suele acercarse a los siete días, y los consejos de cuidado como evitar la exposición directa al sol, usar protección solar alta en la nariz o zona afectada por la intervención, y evitar las aglomeraciones de gente.
También se darán medidas como mantener la cabeza en alto y usar compresas frías en los postoperatorios de las blefaroplastias, y la advertencia de la hipersensibilidad durante un tiempo, a la luz.

En intervenciones tales como las cirugías de contorno corporal como las liposucciones, deben tratar de evitar la luz del sol directa durante el primer mes y llevar faja compresiva para disminuir la inflamación que puede presentarse en las zonas de intervención. En el caso del aumento mamario el postoperatorio suele englobar unas tres semanas y extenderse en caso necesario según criterio del especialista. Como es lógico en los primeros días y hasta las dos semanas de la intervención los pacientes deben evitar actividades que conlleven cargar peso así como elevar los brazos o los movimientos bruscos para facilitar la cicatrización.

aumento de pechos en marbella

Aumento de mamas en Marbella

Aumento de Mamas en Marbella: la operación de aumento a tu alcance.

Existen muchos motivos por  los que someterse a un aumento de pecho, y puede realizarse en tu localidad si es Marbella. Así es porque el Dr. Torres Corpas opera de aumento de mamas en Marbella.

Teniendo en cuenta los factores tanto físicos como psicológicos para el aumento de mamas podemos hablar de

Razones médicas:

Motivos como la aplasia y la hipoplasia mamaria, tanto relativa como congénita juvenil son motivos de intervención donde un aumento de mamas podría solucionar estos casos. Hablamos de casos médicos donde el pecho no se ha desarrollado bien o casi nada. Ni que decir tiene que este tipo de intervención tiene también una dimensión psicológica donde mejora el concepto de sí misma que tiene la paciente al ver que gracias a la intervención su figura y su femineidad se ven favorecidas.

Otro de los factores a tener en cuenta, en el ámbito físico son las consecuencias de los embarazos, aunque son un bello momento para la mujer que lo desea tiene también una repercusión física sobre el cuerpo, sobre todo dados los cambios y las necesidades del cuerpo en esos momentos y meses. Si se produce lactancia materna el pecho se puede resentir, desde los pezones a la aparición de estrías o que después del periodo lactante no queden con su forma anterior. Por ello una intervención de aumento de mamas en Marbella puede ser de ayuda. Entre las repercusiones posibles está que, tras el aumento que se produce en este momento del pecho, al descender la leche de las glándulas queden más fláccidos o su visión no sea percibida como igual de atractiva. Y una operación de pechos puede ayudar a devolver el aspecto, tanto física como en su dimensión de percepción psicológica por parte de la madre.

En el crecimiento de la mujer puede suceder que el crecimiento mismo del pecho no sea simétrico o de lugar a algunos crecimientos anómalos como las mamas tuberosas. Una operación de pecho puede corregir eso, además de poder aumentarlo en caso de que se desee mediante implantes de pecho para conseguir el tamaño y aspecto deseado.

 

Razones estéticas

La percepción de la belleza y la autopercepción puede llevar también a tener desear un aumento de pecho. Quizás porque se perciban pequeños, por alguna malformación o asimetría, la corrección mediante una operación de aumento de pecho en Marbella puede llevar a un beneficio psicológico de la paciente al sentir que gana confianza en sí misma al no sentirse sojuzgada por su aspecto

Este beneficio psicológico ayuda a ganar calidad de vida y de autopercepción que a veces se ven incrementados por la profesión, la vida o el aspecto social de la paciente.

También es cierto que los implantes han cambiado mucho, y cada vez, las interesadas, en este caso, encuentran más seguridad tanto en la intervención como en todas las dudas que los cirujanos plásticos y estéticos debidamente acreditados se ocupan de solventar y aclarar para reforzar esa seguridad y confianza.

La mastopexia, elevación de pecho

Una de las operaciones más demandadas es la mastopexia o elevación de pecho que, junto a la mastopexia de aumento.

Elevar el pecho caído en las mujeres es posible, a esta intervención se le denomina mastopexia y que no siempre tiene que ver con el aumento de pecho sino más bien con la corrección del pecho en sí.

 

Mastopexia: elevar el pecho caído

 

La elevación del pecho caído en las mujeres, mejor conocido como mastopexia se logra mediante la intervención quirúrgica bajo anestesia general. En muchas ocasiones la caída del pecho se debe al paso del tiempo y la pérdida de colágeno de la piel, a la lactancia o el embarazo. Esta operación puede, como hemos dicho, corregir este punto y darle un aspecto natural al pecho para hacerlo de nuevo rotundo y atractivo.

Luego de la intervención quirúrgica, es normal presentar hinchazón en el área y hasta molestias, esto debe alarmarle pues hasta una semana pueden presentarse estos síntomas, por esta razón, su médico debe recetarle calmantes, antiinflamatorios y antibióticos junto con un vendaje que luego será reemplazado por un sujetador deportivo, el cual debe usarse con regularidad tras la cirugía.

La intervención puede realizarse de forma periareolar cuando la mama es pequeña y poco caída, vertical en la que las suturas irán alrededor de la areola o en T Corta para colocar el pezón y la areola en una posición más elevada.

Como es de conocimiento popular, todos los cuerpos son diferentes, por lo que para llevar a cabo este tipo de cirugías es importante estudiar cada caso y una vez finalizada la intervención, siempre debe hacer su respectivo seguimiento, igual que seguir la recomendación del cirujano según la necesidad de cada paciente.

El resultado definitivo de este tipo de operación, tras una recuperación de 15 días, aproximadamente, se puede percibir a partir de los tres meses y las cicatrices desaparecerán, aunque al principio pueden verse rosadas, en una mejora progresiva desde las seis semanas.

Es importante que no se expongan al sol directamente y seguir las indicaciones y revisiones periódicas del cirujano plástico y estético para verificar la evolución del postoperatorio.

Por supuesto también es posible aprovechar la mastopexia para añadir una prótesis mamaria, redonda o anatómica, en función de lo que se decida.

blefaroplastia

Blefaroplastia 2020

Blefaroplastia en la actualidad.

El paso del tiempo y el discurrir de la vida dejan sus huellas en nosotros, y en ocasiones, como no, también en nuestro rostro.

Una zona susceptible de reflejar esa experiencia vital son los ojos, concretamente párpados y alrededores, donde pueden surgir profundas ojeras o incluso bolsas. Al efecto antiestético se le une que puede modificar nuestro gesto y nuestra expresividad sin quererlo nosotros.

La blefaroplastia es la intervención estética que arregla y repara esas imperfecciones, ese desgaste de la expresión en el rostro: caída de los párpados superiores, bolsas en ambos párpados… Una reparación que hace que desaparezca el gesto cansado y nos aporte una expresión mucho más vital.

Realmente la blefaroplastia consiste en una retirada del posible exceso de grasa o de piel que se encuentre en la zona afectada para adaptarla y regenerar el aspecto. Sin embargo no es esa cirugía que corrige las llamadas “patas de gallo”, que eliminan este tipo de arrugas; esa es otro tipo de intervención.

Para la intervención de blefaroplastia el cirujano encargado de la intervención vigilará ciertos antecedentes que puedan presentarse en el paciente como la alta tensión arterial, el desprendimiento de retina o glaucoma. También son investigados los antecedentes cardiovasculares en busca de enfermedades previas y las alteraciones del tiroides o la diabetes, que suman complejidad al caso puesto que son elementos de riesgo a la hora de decidir la intervención del paciente en este tipo de cirugía y sobre lo cual el cirujano encargado del caso se decidirá hacia una opción determinada.

Considerado este aspecto, el cirujano realizará la intervención. Cuando se presentan alteraciones en la zona superior de los párpados se procede a retirar, así como en las líneas de los párpados y bajo las pestañas inferiores. Se realiza a través de incisiones que no son apenas visibles.

El postoperatorio de la blefaroplastia tras la intervención, que suele entre una y tres horas y no requiere ingreso hospitalario, por lo común, puede presentar hematomas bajo los ojos que desaparecerán con el tiempo y los puntos serán retirados entre 5 y 7 días después.

Por supuesto tendremos que realizar un descanso obligatorio de la vista sin forzarla ni usar lentillas, pudiendo reincorporarse al trabajo en unos 10 días.

cirugía secundaria

Cirugía secundaria de mamas

La cirugía secundaria de mamas o también conocida como reintervención son intervenciones que suceden tiempo después de un aumento de mamas, mastopexia de aumento o también por problemas derivados de un mal resultado estético final e incluso complicaciones posteriores a la intervención.

Se trata de un reto quirúrgico que implica intervenir de nuevo la zona afectada para reparar el problema para conseguir mejorar tanto el aspecto final como las condiciones y garantías de saludo y estabilidad del aparte intervenida.

Tras un análisis en detalle de las necesidades de la intervención tomando como base los elementos que necesitan de reparación, el cirujano plástico y estético deberá revisar todos los puntos que debe tocar la cirugía para mejorar la situación actual. En este punto la experiencia del cirujano es esencial para saber cómo abordar la intervención, qué y cómo debe repararse y a través de esto, poder ofrecer el mejor resultado posible al paciente.

La cirugía secundaria no es una forma de desdeñar un trabajo anterior: se basa en ofrecer lo mejor al paciente para arreglar una intervención previa de modo que esté a gusto de nuevo con su cuerpo y con los resultados de la misma, además del impacto emocional y psicológico que un fallo o una mala consecuencia de dichas intervenciones puede tener, aliviándose así mediante la cirugía secundaria.

Por supuesto existen más tipos de cirugía secundaria que la de mamas: hay de lifting, rinoplastia, blefaroplastia, lipoescultura… Pero ciñéndonos a la derivada de las intervenciones de mamas, el cirujano examinará y planificará la intervención ciñéndose a lo que sea susceptible de ser mejorado y paliando los fallos de la intervención anterior o de las consecuencias de la misma.

La cirugía secundaria es exigente, el cirujano debe tener experiencia y conocer gran cantidad de técnicas para poder abordar con éxito la complejidad que suelen tener estas intervenciones por lo que esa experiencia es fundamental para alcanzar los objetivos deseados y poder aportar resultados no solo deseados sino necesarios para aplacar los fallos encontrados y que puedan corregirse mediante este medio.

pezones en mastopexia sensibilidad

Los pezones en una operación de aumento de mamas

Algunas veces surgen preguntas sobre el aspecto final, la reconstrucción o los efectos de una operación de aumento de mamas en cuanto a los pezones femeninos (sobre todo). Hay preguntas sobre la sensibilidad, reubicación o posibles alteraciones de tamaño, así como las consecuencias para con los llamados “pezones invertidos”.

En este caso podemos asegurar que el aumento de pecho no suele afectar a la apariencia de la areola o el pezón salvo que sea algo hablado con el profesional como consecuencia de la propia intervención: modificación, reparación de los pezones invertidos, o reubicación de la areola en cuanto la mama ha sido modificada no ya por un aumento de mamas sino por intervenciones como reducciones de pecho.

pezones en mastopexia

Periareolar Pexia Increase

Sensibilidad

La sensibilidad del pezón no tiene que ver con el tamaño del implante, por ejemplo, sino con la presión ejercida sobre la piel y una vez colocado. La cirugía mamaria no tiene que ver directamente con las alteraciones de sensibildiad salvo en aquellas intervenciones en las uqe haya que realizar despegamientos y rotaciones para elevar el pezón, o en aquellas en las que se deba corregir alguna malformación.

La sensibilidad del pezón se irá recuperando progresivamente tras la intervención y para ello el cirujano plástico, estético y reparador tendrá muy en cuenta las ramificaciones nerviosas y el momento y lugar de la incisión, siendo, por lo general, el abordaje submamario el más respetuoso e indicado (según valoración del profesional) para tampoco influir en la conservación de los conductos mamarios.

Pero pasado un tiempo después de la intervención las ramificaciones nerviosas que hayan podido ser afectadas se habrán regenerado y el pezón tendrá una sensibilidad normal.

 

reconstrucción mamaria

Reconstrucción mamaria

Debido a algunas enfermedades y en especial el cáncer de mama, en ocasiones debe procederse a una mastectomía, cirugía que elimina el pecho por el bienestar de la paciente. Normalmente se produce en mujeres, (en hombres la incidencia es menor del 1%), y puede ser extremadamente traumático además de en la dimensión física, en la psicológica, dado que el atributo femenino que es el pecho es eliminado y puede tener ciertas consecuencias.

Pero a ello se contrapone la presencia y el contar con un cirujano plástico, estético y reparador que puede realizar un trabajo de reconstrucción mamaria dentro del ámbito que supone la cirugía reparadora.

En muchas ocasiones en la misma intervención de mastectomía se puede proceder a la reconstrucción mamaria aunque según SECPRE (Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética) informa de que solo el 12% de las mujeres decide reconstruirlo en este paso, en muchos casos, debido al desconocimiento de este hecho.

Los beneficios

La reconstrucción mamaria tras una mastectomía va más allá de crear una mama funcional, se trata de una mejora que trasciende el hecho físico llegando a generar un impacto psicológico positivo cuando se logra que la persona afectada sienta de nuevo que el contorno se ha recuperado y que ese es su propio pecho, sobre todo en su día a día, en acciones aparentemente tan simple como dar un abrazo o mirándose al espejo.

Reconstrucción mamaria

La reconstrucción mamaría puede realizarse mediante diversas técnicas, siendo las más habituales:

Reconstrucción mediante implantes.
Realizan la implantación de prótesis en la zona torácica y es una de las más conocidas. Se realiza mediante la expansión tisular (o sea, de los tejidos propios de la persona) y se agrega el implante que aporta volumen.

Reconstrucción mediante tejidos propios:
Utilizando tejidos de la propia paciente, los más parecidos a la mama original, se realiza la reconstrucción de pecho. Al utilizar tejido de la propia paciente suele tener efectos más duraderos. Los tejidos utilizados son grasa y tejidos del abdomen, nalgas, etc, que se reubican en la zona deseada y se les da forma.

Si tienes dudas o quieres hacer una consulta sobre la reconstrucción de mamas, en Dr Torres Corpas te atenderemos y responderemos tus preguntas encantados.

cirugía estética masculina

Tendencias en cirugía estética masculina 2020

¿Cuáles son las intervenciones en medicina y cirugía estética entre hombres más demandadas?

La tendencia ha ido en aumento en los últimos años según estadísticas de la SEME, la Sociedad Española de Medicina Estética, desde 2017. Los hombres ahora tienen menos reparos en acudir al cirujano especialista en cirugía estética, plástica y reparadora.

Podemos separar las operaciones más demandadas por tramos de edad tanto como por partes del cuerpo, pero en este caso lo vamos a hacer por claridad de la primera forma.

En las etapas de 50 años en adelante las intervenciones más demandadas pasan por el injerto de pelo, los tratamientos del rostro, para obtener un rejuvenecimiento más notable, además de algunas intervenciones como la blefaroplastia, relleno de arrugas y lifting facial.  Como en estos la piel tiende a perder su elasticidad es común solicitar estas intervenciones en pro de un aspecto más “juvenil y descansado”. Igualmente las liposucciones y algunas ginecomastias masculinas también pueden ser solicitadas si el paciente ha perdido peso abruptamente y quiere deshacerse del exceso de grasa.

Si nos remontamos a la década de los 30 años hasta los 50, es muy común realizarse los primeros retoques que tienen que ver con las arrugas, igual que las liposucciones y abdominoplastias, tan recurridas para “marcar abdominales”. Gran parte debido a la presión social por parecer joven y atractivo durante más tiempo hace que también sea común la demanda de injerto de pelo a aquellos que empiezan a necesitarla en edades tempranas.

En edades anteriores a este segmento las cirugías demandadas tienen más que ver con defectos genéticos o del desarrollo que con el avance en edad, tales como rinoplastias, otoplastias o ginecomastia, que ayudan en mucho a normalizar la vida del paciente.

Todas estas operaciones que ya están más normalizadas en cuanto a su solicitud por parte de pacientes masculinos, que siempre han tardado más en acercarse al cirujano especialista para corregir algún defecto físico o mejorar su aspecto más allá de las intervenciones reparadoras y la tendencia, establece el SEME es de aumento en los próximos añso.

Razones por las que se recurre a un cirujano plástico

Razones por las que se recurre a un cirujano estético y plástico.

La cirugía plástica, estética y reparadora es uno de los servicios más recurridos en determinados momentos y ello se debe no solo a que participa en una mejora física evidente del paciente (además de en los aspectos como cirugía reparadora) sino que además tiene ese componente que hace que influya de forma psicológica en la autopercepción y en algunos casos el alivio de la presión social debido a algunos defectos, malformaciones o simplemente al efecto de desgaste de la edad que hace que no se corresponda en el exterior con lo que la persona siente, y más en un mundo donde la esperanza de vida de alarga

Precisamente ese es uno de los motivos por lo que se recurre a la cirugía plástica:

Envejecimiento frente a autopercepción

En muchos casos, pese a que envejecer es inevitable, no todos tenemos una genética que nos acompaña, acusando caída del pelo, arrugas precoces, y algunos otros factroes que provocan una leve disforia para con el propio cuerpo. “¿Si solo tengo 45 años por qué parece que tengo 65?”. Las entradas, la flaccidez en el cuello o en los brazos, las líneas de expresión del rostro… Hay muchas pequeñas intervenciones que solucionan gran parte de esos problemas de identificación haciendo que volvamos a vernos jóvenes además de sentirlo y ello influya en la percepción externa tanto como en la autopercepción.

Recuperación rápida.

No es extensible a todas las operaciones, por supuesto, puesto que todas tienen un tiempo de recuperación que resulta más o menos largo en función de la propia intervención y la recomendación médica, pero el hecho de que estas operaciones tengan un postoperatorio que en muchos casos sea de días o pocas semanas hace que se pueda disfrutar de sus efectos desde muy poco tiempo  tras la intervención. Por lo que además los factores psicoemocionales se benefician de ello muy pronto mejorando la calidad de vida del paciente.

Factor de apoyo.

Porque no es la solución única per se, la cirugía plástica y estética supone un factor de apoyo al trabajo que se esté realizando en el área del ejercicio y la nutrición en algunos casos. Partiendo de ahí, pasado un tiempo y con unos objetivos marcados, la cirugía estética es una ayuda a fijar y ayudar a manifestarse a esos objetivos que, por algún motivo, puede que no aparezcan únicamente con el esfuerzo debido al histórico de la persona o a su genética particular.

 Ayuda a la recuperación física.

En casos como el posparto y embarazos, la cirugía estética puede ayudar a recuperarse tanto de sus efectos como de sus consecuencias posteriores a madres que vean que el cuerpo ha acusado ese bonito momento de su vida y quieren volver a verse plenas físicamente, correspondiendo lo que se ve con lo que ellas perciben y quieren transmitir al exterior.

 

bichectomía

Bichectomía: adelgazamiento del rostro.

Bichectomía, cirugía del rostro.

Una de las tendencias que se están poniendo de moda en cuanto a cirugía plástica, estética y reparadora es la bichectomía, una técnica cuya finalidad es la de adelgazar el rostro resaltando los pómulos y eliminando grasa de las mejillas.

Se trata de una operación rápida y cuyos efectos se aprecian fácilmente.

¿En qué consiste?

Las bolas de Bichat son unas glándulas de tejido graso situadas debajo de los pómulos pero separados de éstos y de otros tejidos. No cumplen ninguna función en los adultos y en los niños se relaciona con funciones de lactancia. Las bolas de Bichat son lo que hacen la característica carita rolliza de los bebés. A medida que crecen disminuye un tanto y se va adaptando a los rostros configurando los rostros adultos, más o menos redondeados en función de la configuración de cada persona.

La bichectomía consiste en retirar dichas glándulas lo que provocará que se afine más el aspecto de la mejilla y destaquen más los pómulos. Sobre todo está indicada en personas delgadas de cualquier sexo cuyo aspecto facial esté redondeado y poco dfinido sin necesida de que se deba a trastorno de obesidad o sobrepeso.

Para retirarlas se realiza una incisión en la parte interna de las mejillas y se retiran las bolas de Bichat por lo que no es una intervención complicada y en tiempo hablamos, más o menos, de entre 30-40 minutos en función del caso, necesitan unos cuidados posteriores que indicará en cada caso el cirujano plástico y estético que atienda la intervención y realice el seguimiento del caso en cuestión. Se puede volver a la rutina diaria prácticamente al salir del centro donde se le haya atendido si no se indica lo contrario. Se suele colocar una venda compresora para evitar la aparición de hematomas y que se podrá retirar pasadas unas dos horas en función del caso.

Así, esta cirugía se ha vuelto muy popular entre personas que quieren “afinar” el aspecto del rostro. Aunque los efectos tardan un poco dado que se produce una hinchazón tras el tratamiento pero tras una semana empiezan a verse ya los cambios.